¡Qué hermosas son las orquídeas, especialmente cuando están súper florecidas!

Parece sencillo cultivarlos, ¡pero en realidad no es así!

Por una cosita aparente, las ramitas con sus maravillosos capullos aún cerrados pueden caer de repente. Cuando esto sucede, no todos saben que sería importante orientar el nuevo vástago en la dirección correcta. De hecho, si se deja a su suerte, podría crecer hacia el suelo. Debido a la fuerza de la gravedad y al peso de los nuevos brotes, correría el riesgo de volver a romperse: ¡un perro mordiéndose la cola y poniendo en peligro la salud de la plántula!

¿Cómo entonces evitar mayores daños y recuperar toda la belleza de esta planta?

¿Curioso? ¡Vamos a empezar!

Hermosas y florecientes orquídeas: una pizca de este ingrediente es suficiente.

Hermosas y florecientes orquídeas: una pizca de este ingrediente es suficiente. ¿Curioso?

Si la orquídea tiene una rama rota , observe y analice la gravedad del daño como antes.

Si la ramita solo está unida a una parte del tallo, retírala por completo. Esto permitirá una nueva garrapata, quizás menos llena de brotes que la anterior, pero aún así agradable a la vista.

Utilice únicamente tijeras esterilizadas para garantizar un corte limpio y aséptico, que favorecerá el nuevo colado.

¿Y luego? Sella la herida de la planta con este fenomenal ingrediente: ¡ la canela! Gracias a sus propiedades antibacterianas y antifúngicas, evitarás la posible aparición de infecciones o enfermedades.

Utiliza el en polvo con el que aromatizas tus recetas especiales y simplemente espárcelo sobre el punto de quiebre. De esta forma crearás una especie de “yeso” útil para curar la herida en muy poco tiempo, favoreciendo además el rebrote de un nuevo brote.

Ahora cuida la planta que necesita un tiempo para recuperar su fuerza, rocíala de vez en cuando y vaporiza las hojas y los tallos con agua fresca.

Si desea acelerar aún más su recuperación, haga clic aquí para obtener otro remedio seguro para la belleza de su orquídea. ¡Palabra de no solo reciclar!